Tomar una cantidad adecuada de proteínas en la dieta da beneficios

Cantidad adecuada de proteínas
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Tomar una cantidad adecuada de proteínas en la dieta diaria, no solo debe preocupar a las personas activas físicamente con sesiones de musculación frecuentes. A su vez, es importante que según cumplamos años todos revisemos esta ingesta al alza. Especialmente las mujeres en menopausia o durante el embarazo y la lactancia, y también en la adolescencia de las personas.

Las proteínas cuyos ladrillos son los aminoácidos, desempeñan funciones vitales en el organismo. Tanto estructurales en los diferentes tejidos, como reguladoras al formar parte de hormonas, enzimas o neurotransmisores.

El músculo es un tejido vivo considerado un órgano que produce sustancias como las miocinas, moléculas que interactúan y se comunican con otros órganos. Las miocinas son proteínas con funciones reguladoras (Hoffman, C; Weigert, C., 2017). Se demuestra que intervienen en el buen mantenimiento del peso corporal, mejoran la inflamación de bajo grado y la sensibilidad a la insulina, además de promover la buena función cognitiva. Así , al mantener un buen tejido muscular adaptado a cada persona y situación, estamos mejorando diversos aspectos de al salud.

Al cumplir 40 años empezamos a perder masa muscular

A partir de los 35-40 años (dependiendo de diferentes factores) empezamos a perder masa muscular, y no solo por la edad sino también por el desuso. De ahí que apostar por una vida activa nos va a ayudar a frenar este proceso. No hay que olvidar que el ejercicio físico junto a la correcta ingesta de proteínas, son los dos estímulos anabólicos que interaccionan para generar masa muscular de forma efectiva.

La dieta en su conjunto con suficientes nutrientes (proteínas, minerales, vitaminas, grasas saludables, hidratos de carbono…) junto a la actividad física, son esenciales para el desarrollo de la masa muscular.

¿Que cantidad de proteínas debemos comer a diario?

La recomendación de ingesta de proteína puede variar dependiendo de la edad, género y nivel de actividad física. La Ingesta Diaria Recomendada (IDR)  en un adulto según la OMS (Organización Mundial de la Salud) y el Instituyo de Medicina es de 0,8g por Kg de peso. Se trata de una ingesta mínima para una persona sedentaria.  Por ejemplo, en el caso de un individuo estándar con 65kg, éste debería tomar un mínimo de 52g proteínas a diario.

A partir de los 40 años es conveniente subir la citada recomendación y tomar 1g /kg de peso. Esto supone para nuestra persona de 65 kg, un mínimo de 65g de proteína.

Además, la gente que practica un trabajo de musculación intenso, podría tomar hasta 2g/kg de peso los días que la practique. Esta cantidad mayor de proteínas puede ser necesaria para apoyar la recuperación muscular, el crecimiento y el rendimiento físico en situaciones de alto estrés metabólico.

Que otras circunstancias aumentan las necesidades diarias de proteínas

-A partir de los 50 años se incrementa aún más la importancia de este macronutriente, por su relación con el buen estado de los tejidos de sostén (huesos y músculo). Esto incluye a las mujeres en fase de menopausia. En ellas, la ingesta de proteínas adecuada puede ayudar a mantener la masa muscular, prevenir la pérdida de masa ósea y apoyar la salud en general.

En el estudio Women´s Health Initiative(1), una mayor ingesta de proteínas (1,2g/kg de peso corporal) se asoció con un 32% menos de riesgo de fragilidad y una mejor función física.

Por otra parte, una reciente evidencia (2) muestra como la ingesta suficiente de proteínas (sobre todo las de origen vegetal), se asocia a un envejecimiento más saludable, en una cohorte grande de enfermeras.

-En personas que necesitan controlar el peso,  una ingesta de proteínas superior ha demostrado mejorar la saciedad y la tendencia a comer compulsivamente. En estos casos es recomendable que la dieta sea supervisada por un profesional experto.

¿Que cantidad de proteínas contienen los diferentes alimentos?

Es importante hacer hincapié en la cantidad real de proteína que contienen los alimentos.

Por ejemplo, un filete de ternera (carne) o de salmón (pescado) de 100g aportará unos 20g de proteínas. Un huevo contiene unos 7g al igual que 50g de avena cruda. 100g de kefir o de leche desnatada aportan 3,5g de proteína y 100g de yogur 3,8g. Un plato de garbanzos cuenta con 9g de este nutriente, mientras 100g de champiñones con 4g.

Si desayunamos café con leche y kefir con avena y arándanos, comemos un plato de garbanzos y un filete de salmón (120g) y cenamos un revuelto de champiñones habremos tomado un total de 54g de proteína aproximadamente.

Cabe mencionar que la calidad de la proteína en los alimentos animales suele ser mayor que en la proteína de origen vegetal, por su contenido y diversidad en aminoácidos. Si bien la proteína vegetal de soja aporta tanta cantidad de este macronutriente o más que algunos pescados y carnes. Se trata de una proteína de alto valor biológico al contener todos los aminoácidos esenciales, siendo además más digestiva.

La suplementación con proteína

Cuando la dieta sea baja en proteínas por circunstancias inevitables, es aconsejable contemplar un suplemento de proteínas. En estos casos se debe evitar superar las cantidades recomendadas de este nutriente, siguiendo las indicaciones del suplemento. Personalmente como apoyo extra proteico, me gusta Perform de Juice Plus+ con proteína vegetal de soja (contiene los 9 aminoácidos esenciales), además aporta vitamina D y es fuente de vitamina B para apoyar la buena nutrición.

 

Por Paula Sáiz de Bustamante

Bióloga-Farmacéutica especializada en Nutrición Aplicada

*Artículo de opinión patrocinado

 

(1) Silva, T.R.; Oppermann, K.; Reis, F.M.; Spritzer, P.M. Nutrition in Menopausal Women: A Narrative Review. Nutrients 2021, 13, 2149. https://doi.org/10.3390/nu13072149

(2)Andres V Ardisson Korat et al; Dietary protein intake in midlife in relation to healthy aging – results from the prospective Nurses’ Health Study cohort; The Journal of Clinical Nutrition; January 2024

 

Los polifenoles en los alimentos pueden ayudarnos a prevenir los problemas de memoria

Polifenoles
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Hay alimentos que pueden ayudarnos a mejorar el envejecimiento del cerebro. Tal es el caso de los polifenoles.

Algunos nutrientes en los alimentos tienen efectos que podrían verse como algo “mágico” y saludable. Si bien no se trata de magia sino de bioquímica

La evidencia científica de estudios en humanos muestra como los polifenoles en frutas y verduras, en el té, en el cacao… tienen un efecto positivo en la salud cerebral. El tomar suficientes polifenoles en la dieta se asocia con un retraso en el declive de la función cognitiva, una mejora en la memoria y en la función lógica. El té, el café, el cacao, las naranjas, manzanas, las granadas, fresas y cerezas o arándanos, han demostrado proteger el cerebro y su función cognitiva. Estos beneficios se observan en las personas que consumen dichos alimentos frecuentemente, sobre todo a partir de una edad. Destaca que los beneficios se comprueban a su vez en las personas de menor nivel socioeconómico y académico. Por tanto podría tratarse de un efecto producido específicamente por la alimentación.

Iris, una cobaya muy peculiar

Os quiero contar una experiencia personal interesante que  podría ilustrar, de forma divertida, los posibles beneficios de las citadas moléculas. Tuve una cobaya, Iris, estos animales suelen vivir una media de 5  años. A mí me gustaba activar su energía  y hacerle jugar. Y así, al tomar mi taza de té blanco, le solía dar unas gotitas en el agua. Probablemente por el efecto de la cafeína contenida y tras beber el agua, se ponía a jugar más de lo habitual. Llama la atención la longevidad que alcanzó, ya que vivió prácticamente 10 años, bastante por encima de la media.

El té blanco contiene una alta cantidad de flavonoides (antioxidantes) tal como la epicatequina, un tipo de polifenol. No se puede establecer la asociación entre la longevidad de mi cobaya y su ingesta de té blanco. Si bien la realidad es que tuvo una vida longeva y tomaba té blanco. Ella era una cobaya de lo más peculiar.

Los estudios con suplementos de polifenoles

Un reciente estudio realizado por los investigadores de “Harvard Medical School” y publicado en la revista Neurology en 2021, realizó el seguimiento de 77000 adultos de mediana edad. Se comprobó que aquellas personas que tomaban mayor cantidad de flavonoides (en arándanos, manzanas, naranjas, pomelo, pimientos, apio…), tenían un 19% menos de riesgo de padecer problemas de memoria o con la capacidad lógica. Aunque se trata de un estudio observacional, sus resultados se alinean con otros.

Comer chocolate negro de alto contenido en cacao y en cantidad suficiente, podría beneficiarnos

Estudios recientes que medían los beneficios del extracto de cacao (conteniendo epicatequina), mostraron como la memoria y la función ejecutiva se veían beneficiadas tras la ingesta de entre 500-700 mg/día de flavonoides. Otro estudio reciente  publicado en “The American Journal of Clinical Nutrition”, con más de 3500 adultos estudiados durante 3 años, confirmó los beneficios por la ingesta de un suplemento con 500 mg/diario de flavonoides del cacao. En este último caso se comprobó com0 aquellas personas que tomaban una dieta baja en flavonoides, al tomar el citado suplemento mejoró la memoria hasta en un 10%.

Los polifenoles en los alimentos

Las personas que disfrutamos moderadamente del chocolate negro con alto porcentaje de cacao, obtendremos los beneficios de sus polifenoles. Otra opción es añadir cacao a los batidos de frutas y verduras matinales, se activaría así nuestro cerebro.

Una taza grande de té (sin leche* o con leche vegetal), 6 onzas de chocolate negro o 2 raciones de frutos rojos y de manzanas, aportan 500 mg de flavonoides. La dieta puede ser una buena fuente de estos nutrientes, sin necesidad de tomar un suplemento. Solo hay que estar atentos a las cantidades que tomamos a diario.

Sin embargo y en ausencia de estos alimentos en la dieta, sería conveniente optar por un suplemento para promover un mejor envejecimiento del cerebro y la buena memoria.

La ciencia es al herramienta para comprobar los beneficios de una sustancia

Se va identificando los nutrientes que pueden ayudar al cerebro a envejecer mejor según la evidencia científica. Incluso se ha visto como un suplemento con dichos nutrientes, pudiera ser de gran ayuda.

Siempre contaremos con el buen hábito de mi cobaya Iris -tomar un té blanco (verde o negro) al día.

*La leche inhibe la absorción de los antioxidantes