DESPUÉS DE DISFRUTAR EN VERANO LA BÁSCULA NOS PONE EN MARCHA

notabascula

 

 

Después de un caluroso verano, algunos estaréis ya dispuestos a retomar rutinas y una vida  más productiva.  Al volver a la realidad, tras las vacaciones de verano, muchas personas se encuentran con un mínimo de 3 kg de más, tal y como indican las estadísticas.  A los españoles nos gusta comer y beber bien en torno a una buena mesa y rodeados de las personas que queremos.

 

 

Como todos los veranos, las paellitas, buenos vinos, postres de diseño u otras delicatessen han protagonizado nuestras mesas. Algunos habréis tenido la precaución de compensar los excesos con algo de actividad física, pero otros habréis optado por la plácida siesta en la playa.

Desesperados ante esos kilos de más, muchos de vosotros buscaréis el remedio cuanto más rápido mejor.  Posiblemente le preguntaréis a “google” quien os mostrará, entre otros, todo tipo de vendedores de “humo”. Con tal de perder esos kilogramos de más, algunos de vosotros pagaréis lo que esté estipulado por esos remedios o dietas mágicas (apoyadas por pseudociencia) que os ofrezcan dichos vendedores.

Adelgazar no es fácil y quien diga lo contrario miente. Como decía mi profesor de bromatología Abel Mariné (Catedrático Emérito de Nutrición y Bromatología) “Sobre las dietas de moda cabe afirmar que tienen cosas buenas y cosas originales, pero las buenas no son originales y las originales son son buenas”

Toda España está engordando y lo ha hecho paulatinamente, como consecuencia de la pérdida de buenos hábitos que antaño se trasladaban desde los abuelos a los nietos.  La forma en la que se ha organizado la sociedad actual dejando poco tiempo para cuidar la alimentación o cocinar, los productos alimenticios industriales más rápidos de comer o cocinar, el consumo de alimentos superfluos y muy procesados, el sedentarismo, entre otros, son factores que desencadenan la epidemia de obesidad que estamos padeciendo.

El “tejido graso” en España aumenta y éste no mejora con productos o dietas milagro.  Con estos productos lo primero que se pierde es líquido y músculo y eso, revierte en una bajada de peso importante que afianza la creencia en el producto, pero que no es interesante ni saludable.

Te recomiendo que pongas objetivos realistas para mejorar tu peso, que aprendas sobre la mejor alimentación para ti, que no te creas lo que cuentan los vendedores de “humo” y que dejes los alimentos poco nutritivos y altamente calóricos, escogiendo los alimentos más saludables. Si quieres, pide ayuda a un profesional de la nutrición.

Buena Semana!

Paula SDB