EPIGENÉTICA Y OBESIDAD

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Vamos a hablar de la obesidad y de sus posibles causas, más de 1.300 millones de personas la sufren en el mundo y la cifra sigue subiendo.

La respuesta a “¿qué funciona realmente para bajar peso?” es resbaladiza. La mayoría de expertos coinciden en que en la obesidadparticipan muchos factores (culturales, ambientales, genéticos, conductuales, neurológicos, psicológicos, etc) y es muy complicado encontrar una cura para todos ellos. Ni existen milagros ni existen fórmulas mágicas para combatir la gran epidemia del siglo XXI.

En el artículo (1) “Myths, Presumptions, and Facts About Obesity”, publicado en la prestigiosa revista científica “The New England Journal of Medicine”, los expertos de diez universidades americanas desvelan la verdad sobre siete mitos relacionados con la obesidad que no ayudan a perder peso según las evidencias científicas ( por ejemplo, que la lactancia materna no protege contra la obesidad, que la pérdida de peso rápida no es mala o tampoco parece ser cierto que desayunar de forma regular evite la obesidad…)

Hay numerosas hipótesis de trabajo sobre el origen de la obesidad. Una de ellas es relativa a la “epigenética” que nos da claves. Recientes investigaciones (2) en ratones muestran que la genética de los mismos condiciona su resistencia a la obesidad cuando se les administran dietas altas en azúcar y grasa. Es decir, en función del tipo genético, unos ganan peso mientras otros no lo hacen.

Sabemos que los genes convencionales no se modifican en un corto espacio de tiempo sin embargo empezamos a conocer que existen unos interruptores (marcadores epigenéticos) que activan o desactivan los genes según se formule la alimentación de la madre embarazada. Por ello, la alimentación durante el embarazo modula la genética de la descendencia.

Según lo expuesto, la epidemia de obesidad que estamos sufriendo podría tener su origen en los cambios en la alimentación y estilo de vida que hayan afectado a generaciones anteriores. El exceso de grasa en la dieta y la calidad de la misma que toma la población española actualmente, un 40% según manifiestan las encuestas (3), podría tener un impacto negativo sobre la descendencia.

Tanto si estás embarazada como si no lo estás, y dada la repercusión de la alimentación sobre la genética (más acusado durante el embarazo), si sufres de sobrepeso o obesidad la mejor dieta es no hacer dieta: cambia definitivamente a una alimentación equilibrada, variada y saludable de por vida, limitando grasas saturadas, comida basura, bollería industrial y aumentando el consumo de frutas y verduras, y lo más importante, no dejes de hacer ejercicio físico cada día (si no puedes practicar un deporte, camina o baila).

¡Ánimo!

Paula Saiz de Bustamante

1. Krista Casazza, Kevin R. Fontaine, Arne Astrup, et al. Myths, Presumptions, and Facts about Obesity The New England Journal of Medicine N Engl J Med 2013; 368:446-454 January 31, 2013DOI: 10.1056/NEJMsa1208051

2. Parks BW et al. “Genetic control of obesity and gut microbiota composition in response to high-fat, high-sucrose diet in mice.” Cell Metabol 17:141-152 (2013)

3.Encuesta Nacional De Encuesta Dietética Española (ENIDE 2011)

martes, 15 de octubre de 2013