
Como farmacéutica/nutricionista, mi pasión es ver como las personas mejoran a través de los alimentos que toman. Queda confirmado que muchas veces el mejor medicamento es la dieta saludable, diseñada para cada persona y acompañada
de unos buenos hábitos de vida.
De forma resumida, podríamos describir una estrategia de salud adecuada para vivir una vida longeva. Ésta consistiría en una nutrición adecuada, una actividad física moderada pero frecuente (entre 3 y 5 veces a la semana), presentar una constitución delgada, tener un entorno social favorable y todo ello, acompañado de una actitud positiva ante la vida.
También es importante dormir durante tiempo suficiente y dejar de lado los hábitos tóxicos como lo son el tabaco o el exceso de alcohol. Pero una de las claves más destacadas para ganar unos años de propina es sin duda, sentirse feliz y es precisamente allí donde la alimentación y la nutrición cobran importancia.
Si hablamos de “felicidad”, hay que mencionar a la serotonina, ese neurotransmisor generado por el cerebro, que es imprescindible para sentirnos bien y felices.
Para aumentar los niveles de serotonina en nuestro organismo, es conveniente también hacer deporte, practicar la meditación, exponerse al sol matinal al menos media hora, aprender cosas nuevas. Es importante seguir una dieta rica en triptófano y carbohidratos favorables tal y como expliqué en mi post “¿Como podemos mejorar nuestro estado de ánimo?” .
Los alimentos ricos en triptófano, vitamina B y carbohidratos favorables, pueden funcionar como un antidepresivo natural. Quizás nos ayudaría a evitar tomar los psicofármacos en momentos de depresión.
Si al caer la noche estás con el ánimo algo bajo, prepárate para cenar una ensalada con ¼ de aguacate, un puñado de garbanzos y de canónigos, 3 o 4 nueces y bonito o salmón ahumado, con un poco de pan con semillas. Estos alimentos son ricos en triptófano, vitaminas del grupo B y ácidos omega 3 que te ayudarán a mejorar el humor. De postre, tómate un puñado de frutos rojos con un yogur artesano.
Si puedes, comparte la cena con alguien de tu entorno y sonríe.
Práctica un poco de meditación antes de dormir y disfruta de un sueño reparador. ¡Por la mañana te sentirás mucho mejor!

