
Después del verano es tiempo de retomar el trabajo y los buenos hábitos, dejando atrás los dispendios de las vacaciones.
La alimentación puede ser la herramienta para potenciar tu salud y retomar el trabajo con toda la energía posible. Para tomar buenas decisiones alimentarias lo mejor es disponer de información correcta sobre los alimentos, siendo éste el empeño de nutrición-online, difundir información contrastada.
En esta ocasión voy a hablaros de la pectina, fibra soluble que encontramos principalmente en las manzanas, sobre todo en su piel. También la contienen los cítricos, las zanahorias y los albaricoques.
La principal característica de la pectina es que favorece el crecimiento de las bacterias intestinales “buenas”. Un estudio realizado en Japón* muestra como tomar 2 manzanas al día favorece el crecimiento de las Bífidobacterias (bacterias buenas del colón) así como las Lactobacillus y Enterococos.
Cuando estas bacterias predominan en el intestino, se produce un ambiente más alcalino que evita el crecimiento de bacterias patógenas.
Se demuestra así que la manzana es un estupendo alimento para tu intestino con su repercusión positiva en la salud, tanto física como mental. No olvides que el intestino puede considerarse el segundo cerebro.
La pectina que contienen las frutas mencionadas promueve también la eliminación de los residuos y toxinas del tubo digestivo, apoyando la función hepática.
Por último, quiero destacar que la pectina tiene un papel importante en la eliminación del colesterol nocivo del organismo. Actúa absorbiendo los jugos segregados por el hígado y la vesícula durante la digestión, que se forman a partir de las reservas de colesterol. Así disminuyen estas reservas.
Puedes prepararte tu propio yogur con efecto prebiótico. Cocina la manzana al microondas con piel, canela y limón, la troceas y la añades a un yogur natural tradicional. Este tentempié no sólo te aportará bacterias vivas sino que además te ayudará a que crezcan los Lactobacillus y las bifidobacterias en tu intestino. Es un procedimiento más barato y más cercano que comprar los productos industriales que dicen aportar estos beneficios.
En ocasiones, los alimentos y el estilo de vida son mejor medicina que los propios fármacos. Para encontrar la mejor solución a un problema de salud, hay que dejarse aconsejar por las personas adecuadas, con suficientes credenciales.
Tanto la indicación de alimentos como de fármacos para mejorar algún problema de salud, debería ser personalizada para ser más eficaz.
Feliz septiembre!
Paula SDB
* Shinohara K, Ohashi Y, Kawasumi K, Terada A, & Fujisawa T (2010). Effect of apple intake on fecal microbiota and metabolites in humans. Anaerobe, 16 (5), 510-5 PMID: 20304079

