Omega-3 y aceite de oliva: aliados de tu corazón, cerebro y estado de ánimo

Grasas saludables

Cuando hablamos de grasas, no todas son iguales. Algunas pueden ser perjudiciales si se consumen en exceso, pero otras son aliadas de tu salud. Elegir grasas saludables y usarlas bien en la cocina puede marcar una gran diferencia en tu bienestar y en el sabor de tus platos.

Grasas saludables: qué son y dónde encontrarlas

Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados son los que conviene priorizar. Se encuentran en alimentos como:

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Frutos secos y semillas

  • Pescados grasos como salmón, sardina o caballa

El aceite de oliva es un gran ejemplo: es estable al calor y aporta antioxidantes naturales que ayudan a proteger el corazón y reducir la inflamación. Estudios muestran que su consumo habitual está asociado con mejor salud cardiovascular y mayor protección antioxidante.

Omega‑3: cuándo y cómo suplementar

Los omega-3 (EPA y DHA) son esenciales para la salud del corazón, el cerebro y los ojos. Si no consumes suficiente pescado graso por circunstancias inevitables, un suplemento bien formulado puede ser útil.

Un estudio reciente (Abdelhamid et al., 2024) encontró que aumentar la ingesta de omega-3 se relaciona con menos muertes y menos eventos cardiovasculares en personas con enfermedad cardíaca. En personas sanas, su suplementación puede ser un apoyo puntual según sus circunstancias, pero no sustituye una dieta equilibrada.

Tips para elegir un buen suplemento de omega-3

  1. Revisa la cantidad de EPA y DHA en la etiqueta. Para la población general, se recomienda un aporte aproximado de 250–500 mg diarios de EPA + DHA combinados, aunque las necesidades pueden variar según la persona.

  2. Prefiere formas más absorbibles/biodisponibles, como triglicéridos o fosfolípidos.

  3. Busca certificaciones de pureza, que garanticen la ausencia de metales pesados, dioxinas y otros contaminantes (por ejemplo, sellos de análisis independiente).

  4. Almacenamiento adecuado: el envase debe ser oscuro y proteger de la luz, el calor y el oxígeno. Si es posible, consérvalo en la nevera tras abrirlo. Evita suplementos con olor o sabor rancio, ya que indican oxidación.

  5. Confía en marcas reconocidas que muestren claramente su composición.

  6. Si sigues una dieta vegana o vegetariana, el suplemento cobra especial importancia: elige omega-3 procedente de algas, fuente directa de DHA y, en algunos casos, EPA. La combinación con vitamina D puede ser interesante si la exposición solar o la ingesta dietética es insuficiente.

Pescado y estado de ánimo: la conexión con tu bienestar

Grasas saludables
Aceite de oliva en el pan y Anchoas en AOVE

Además de sus beneficios físicos, el pescado graso es rico en omega‑3, entre otros nutrientes de interés como la vitamina D,  y puede influir en el estado de ánimo. Estudios muestran que quienes consumen pescado con regularidad, en el contexto de una alimentación saludable, tienen menor riesgo de síntomas depresivos y mejores indicadores de bienestar emocional.

Por ejemplo, investigaciones observacionales indican que una ingesta moderada de pescado azul y omega‑3(aproximadamente 0,5–1 g/día) se asocia con menos síntomas depresivos. Asimismo, niveles más altos de omega‑3 en sangre suelen relacionarse con menor presencia de depresión y ansiedad, aunque los resultados varían según los estudios.

Dos o tres raciones semanales de pescado graso (100-150g)  aportan los omega-3 necesarios para una salud óptima.

Importante: estos hallazgos sugieren una relación, pero no prueban causalidad directa. Es decir, el pescado no reemplaza un tratamiento médico, pero forma parte de un patrón alimentario saludable que favorece tu bienestar mental.

Grasas en la cocina: cómo sacarles partido

El calor afecta de manera diferente a las grasas, dependiendo de su composición. Algunas, como el aceite de oliva virgen extra o el aceite de coco, son muy estables y se pueden usar para freír, saltear o cocinar al horno. Otras, como el aceite de girasol común, maíz o soja, se oxidan con facilidad y pueden generar compuestos dañinos al calentarse demasiado.

Consejos prácticos para cocinar sano

  • Freír o saltear: usa aceites estables al calor, como oliva virgen extra o girasol alto oleico.

  • Evita recalentar aceites delicados y nunca reutilices aceite de fritura que haya cambiado de color, aroma o textura.

  • Aliños y crudo: prioriza aceites de calidad como el aceite de oliva virgen extra para ensaladas, tostadas o salsas.

  • Horno y vapor: no hace falta añadir mucho aceite; un chorrito de aceite en crudo al final mejora sabor y nutrientes.

  • Guardar los aceites: envases oscuros, bien cerrados y en lugar fresco y seco. Así se oxidan menos y mantienen su sabor.

Conclusión: grasas inteligentes, cocina saludable y bienestar

Incorporar grasas saludables y, cuando sea necesario, omega-3 de calidad, es una forma sencilla de cuidar tu salud y tu ánimo sin renunciar al sabor. Elegir las grasas correctas, usarlas de forma segura en la cocina y complementar la dieta con pescado o suplementos de omega-3 permite disfrutar de sus beneficios sin riesgos, cuidando tanto el sabor como la nutrición de los platos y tu bienestar emocional.


Referencias:

Abdelhamid, A. S., Brown, T. J., Brainard, J. S., Hooper, L., Summerbell, C. D., Worthington, H. V., Song, F., & Hooper, L. (2024). Effects of omega‑3, omega‑6, and total dietary polyunsaturated fatty acid supplementation in patients with atherosclerotic cardiovascular disease: A systematic review and meta‑analysis. Food & Function. https://doi.org/10.1039/d3fo02522e

Grosso, G., Galvano, F., Marventano, S., Malaguarnera, M., Bucolo, C., Drago, F., & Caraci, F. (2014). Omega-3 fatty acids and depression: Scientific evidence and biological mechanisms. Oxidative Medicine and Cellular Longevity, 2014, 313570. https://doi.org/10.1155/2014/313570

 

Fruta: el dulce que tu cuerpo sí necesita

La fruta es clave para tu salud: sus azúcares naturales no actúan como los añadidos y siguen cuidando tu metabolismo. 

La verdad sobre la calidad nutricional de la fruta. 

Durante los últimos años se oye la idea de que ” la fruta tiene demasiado azúcar” o que “ya no es tan nutritiva como antes”.  Sin embargo, la evidencia científica actual muestra algo diferente: la fruta sigue siendo uno de los alimentos más protectores para la salud humana y su valor nutricional continúa siendo destacable, incluso pese a algunas pequeñas variaciones en su composición.

Azúcares naturales no equivalen a azúcares añadidos.

La fruta contiene azúcares simples —glucosa, fructosa y sacarosa—, pero estos se encuentran integrados en una matriz vegetal rica en fibra, agua, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos.

Esta estructura modifica completamente su efecto metabólico: La fibra soluble retrasa la absorción de la glucosa y reduce el índice glucémico. La masticación y el volumen de agua inducen saciedad y control del apetito. Los polifenoles y antioxidantes modulan la respuesta inflamatoria y metabólica.

Por eso, los estudios muestran que el consumo de fruta entera no solo no repercute en un mayor peso, sino que puede proteger frente a la obesidad y la diabetes tipo 2.

Un metaanálisis (Aune et al., 2017; BMJ) y estudios más recientes ( Zhu et al., 2022; Eur J Nutr) confirman que cada ración diaria adicional de fruta se asocia con menor riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular.

En cambio, los zumo industriales o frutas procesadas sí elevan el riesgo metabólico, ya que pierden su fibra y concentran azúcares libres.

¿Es cierto que la fruta actual tiene menos nutrientes que antes?

Los datos comparativos de los últimos 70 años muestran que algunas fruta sy hortalizas pueden presentar descensos moderados en ciertos minerales ( Ca, Mg, Fe, Zn, Cu) y vitaminas.

Estudio clásicos como el de Mayer et al. (1997) y revisiones recientes (Farnham&Grusak, 2014; Foods 2014) confirman algunas reducciones de nutrientes.

Algunas frutas y verduras actuales pueden tener algo menos de minerales y vitaminas que hace décadas, debido a factores como el “efecto dilución” , cambios en el suelo y variedades seleccionadas por rendimiento.

Aún así, estas variaciones no reducen su importancia nutricional: la fruta sigue siendo baja en calorías, rica en micronutirentes y uno de los alimentos más protectores de la dieta.

Los estudios recientes muestran que algunos minerales como el calcio y el hierro han bajado en ciertas frutas (hasta en un 60% en casos concretos ) y que puede haber ligeras pérdidas en vitamina C o folatos.  Sin embargo, numerosos compuestos bioactivos se mantienen e incluso aumentan en algunas variedades. Por eso no se puede decir que “la fruta sea menos nutritiva”: depende del cultivo y, en cualquier caso, estas variaciones no justifican la reducción en el consumo. 

Valoración nutricional

Desde el punto de vista técnico, la fruta actual sigue siendo un alimento con alta densidad nutricional relativa, incluso si algunos micronutrientes hubieran disminuido en concentración. Además, los beneficios epidemiológocos (menor riesgo de diabetes, cáncer y enfermedad cardiovascular) siguen plenamente vigentes, lo que indica que su efecto protector no depende solo de las concentraciones de minerales, sino de su conjugo de compuestos bioactivos y su impacto metabólico global. 

Incluso y según la evidencia, la fruta promueve la buena hidratación de la piel y ayuda a proteger la barrera cutánea. Por ejemplo la granada es una fruta ” pro-piel” por excelencia: antioxidante, antiinflamatoria, protectora, hidratante y regeneradora. 

Claves para optimizar la ingesta de frutas

  1. Prioriza la fruta entera fresca o congelada frente a zumos o sanaks procesados.
  2. Varia colores y especies (rojas, verdes, naranja y moradas) : cada pigmento vegetal aporta diferentes fotoquímicos.
  3. Consume mejor estos alimentos de temporada y de comercio local.
  4. Come la piel siempre que te sea posible por su contenido en antioxidantes.
  5. Intégrarlas con proteínas y grasas ayuda al control glucemia y la saciedad.

En conclusión:

Aunque algunas frutas actuales puedan tener algo menos de minerales, siguen siendo un alimento imprescindible en el menú diario. Sus azúcares naturales se absorben de forma diferente gracias a la fibra y a su matriz vegetal, y su consumo regular continúa asociado con mejor salud metabólica.

La fruta sigue siendo uno de los alimentos con dulzor más saludables de la naturaleza.

 

Los vegetales y sus antioxidantes: aliados esenciales para sentirte bien

antioxidantes vegetales
Frutas y verduras

¿Comemos tan bien como creemos?

Vivimos en un país mediterráneo, con una tradición alimentaria que ha sido reconocida como una de las más saludables del mundo. Sin embargo, los datos actuales muestran una realidad distinta: estamos dejando de lado el consumo regular de alimentos frescos, especialmente frutas y verduras con sus antioxidantes vegetales.

La mayoría de la población no alcanza la ingesta mínima diaria recomendada por la OMS de al menos 400 gramos de frutas y verduras, una cifra clave para mantener una buena salud y prevenir enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2 o la enfermedad cardiovascular.

El consumo insuficiente puede deberse a diferentes causas, que van desde la falta de tiempo hasta una percepción errónea de los propios hábitos alimentarios. Numerosas personas creen alimentarse bien, sin embargo, tanto los registros dietéticos que observo en mi práctica profesional  como diversos estudios, muestran una diferencia entre lo que creemos que comemos y lo que realmente consumimos.

La brecha entre lo que pensamos que comemos y lo que realmente comemos

En países mediterráneos como España, tendemos a creer que seguimos una dieta saludable por herencia cultural. Sin embargo, según datos de ENALIA y otras encuestas nacionales, gran parte de la población no alcanza las recomendaciones mínimas de fruta y verdura diaria. Por ejemplo, la ingesta media ronda los 310 g/día, por debajo de la ingesta mínima recomendada.

Una de las causas de este desfase es la confusión sobre lo que constituye realmente una ración. A esto se suma la falta de planificación alimentaria, y la subestimación del impacto de los alimentos ultraprocesados, tanto por su densidad calórica como por su bajo aporte nutricional.

Lo esencial en las frutas y verduras

Los alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, legumbres y algunos cereales integrales, son fuente natural de fitonutrientes, antioxidantes, fibra y vitaminas ( A, C, E y ácido fólico), y minerales como magnesio, potasio y calcio.

Muchos de estos compuestos se encuentran casi exclusivamente en alimentos vegetales y desempeñan un papel clave en la protección de la salud.

Los antioxidantes ayudan a contrarrestar los radicales libres generados por el metabolismo, el estrés crónico y el ritmo acelerado de hoy en día. Los polifenoles, flavonoides, carotenos y vitaminas, entre otros antioxidantes vegetales, contribuyen a mejorar el bienestar general.

Cuando el consumo es insuficiente, puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, sobrepeso, obesidad, y también algunas deficiencias nutricionales silenciosas.

Carencias nutricionales más frecuentes en la población

Según algunos estudios * se ve una clara deficiencia en fibra (ANIBES 2017)  y ácido fólico, por la baja ingesta de verduras de hoja verde y legumbres. La dieta a su vez es deficitaria en calcio y magnesio debido al bajo consumo de lácteos, vegetales y frutos secos. Además y a pesar de vivir en un país soleado, hay un patente déficit de vitamina D y a la vez de omega 3, debido al bajo consumo de pescado graso.

Una dieta rica en alimentos vegetales no solo ayuda a prevenir estas carencias, sino que también mejora la elección general de alimentos, reduciendo la dependencia de productos ultraprocesados.

Frutas y verduras

Que nos impide comer mejor

Según algunas encuestas, muchas personas no tienen tiempo para cocinar ni para organizar bien la compra. Además, cada vez se come más fuera de casa o se recurre a comida rápida por cansancio o estrés. Esto hace que se reduzca el consumo de alimentos más saludables como las frutas y las verduras cocinadas, que suelen requerir más preparación.

-Existe una baja consciencia del impacto de la mala dieta a largo plazo

La mayoría de las personas reconoce la relación entre la alimentación y el exceso de peso, pero no siempre se comprende el vínculo directo entre la dieta insuficiente y las enfermedades crónicas como la cardiovascular o, no se le da la importancia que cabe. La realidad es que estos alimentos pueden mejorar la calidad de vida.

Además, hay un exceso de información (muchas veces contradictoria o sin base científica) que confunde más que orienta. Por eso, es esencial acudir a fuentes fiables y profesionales sanitarios con formación en nutrición.

Algunos consejos para mejorar la dieta cuando es insuficiente

Mejorar la salud de la población no sólo pasa por decir ” como más fruta y verdura”, sino también por facilitar que esto suceda. Hay algunos consejos que al seguirlos ayudan a mejorar:

  1. Planificar la compra semanalmente, incluyendo opciones congeladas con mayor duración
  2. Asegurar la presencia de estos alimentos en el desayuno, comida y cena.
  3. Tomar frutas y verduras como snacks o tentempiés.
  4. Colocarlos a la vista para facilitar el consumo espontáneo.
  5. Elaborar recetas atractivas con alimentos vegetales que gusten a toda la familia.
  6. Recordar siempre los beneficios como motivación diaria.

Soluciones que dan un apoyo a la nutrición vegetal

Existen soluciones que pueden ayudar a completar la alimentación vegetal.

frutas +verdurasEste es el caso de Superfood Powder de Juice Plus+ No sustituye los alimentos frescos, pero sí puede actuar como apoyo a la nutrición vegetal, sobre todo en momentos de alta exigencia o cuando la ingesta es insuficiente.

Este producto contiene una mezcla concentrada de 30 frutas, verduras y bayas, con vitaminas y antioxidantes clave.

Quiero recordaros los beneficios de algunos micronutrientes, según las declaraciones de salud aprobadas por EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), al tomarlos en suficiente cantidad:

-Las vitaminas A,C y ácido fólico contribuyen al funcionamiento del sistema inmunitario

-La vitamina E ayuda a proteger las células del estrés oxidativo.

-La vitamina C contribuye a la formación de colágeno, esencial para encías y dientes.

Superfood puede beneficiar especialmente a personas con poco tiempo para cocinar o con acceso limitado a vegetales frescos. También a adultos mayores con menos apetito; o a deportistas y personas bajo estrés crónico.

Puede ser una ayuda para adolescentes y adultos jóvenes que no consumen suficientes vegetales, ya que su formato les atrae e invita a su consumo. A la vez es útil para viajeros frecuentes y personas con restricciones alimentarias.

Su presentación en sticks y polvo soluble facilita su incorporación diaria en batidos, yogures, cremas o incluso recetas. Se trata de una opción cómoda, práctica y basada en la evidencia.

*Artículo de opinión patrocinado

*Ruiz, E., Ávila, J. M., Castillo, A., Valero, T., Sánchez-Muniz, F. J., & Ortega, R. M. et al. (2017). The ANIBES Study on Energy Balance in Spain: Intake, Adequacy and Sources of Calcium, Phosphorus, Magnesium and Vitamin D.Nutrients, 9(2), 168


 


 

 

 

Reinicia tu alimentación con un menú personalizado

 

Menú personalizado
Foto Nutricion-Online

Con un espíritu más renovado tras el veraneo, el otoño es un buen momento ideal para ceñirnos a la buena rutina y el orden. Esto nos ayudará a equilibrar nuestro cuerpo y  los ritmos circadianos, lo que impacta positivamente en el descanso, la energía y la salud en general.

Hoy quiero hablaros de una herramienta muy útil para retomar la alimentación saludable: planificar el menú semanal personalizado y la lista de la compra. Contar con alimentos adecuados en casa es clave para comer bien sin improvisar.

Variedad, Equilibrio y  Suficiencia.

Para lograr una alimentación saludable, es fundamental que el menú cumpla estos tres pilares:

✅ Variedad

Asegúrate de incluir hortalizas de diferentes colores a diario. Su diversidad tonal indican la riqueza en antioxidantes y nutrientes.

Alterna las fuentes de proteina (carne blanca, pescado, legumbres, huevos, tofu…) para obtener diferentes beneficios.

✅ Equilibrio nutricional

–Incluye hidratos de carbono, proteína y grasas de calidad, en las proporciones recomendadas.

Algunos recordatorios: toma  a diario 5 raciones de frutas y verduras; legumbres  un mínimo de dos veces a la semana; y el pescado graso, contempla 2 raciones semanales. Escoge alimentos integrales y no olvides tomar frutos secos y semillas con cierta frecuencia.

✅ Suficiencia

No basta con incluir los grupos de alimentos: es importante que las cantidades sean adecuadas.

Por ejemplo:

-Ración de fruta o verdura: 150-200g

-Ración de pescado graso: 150g

-Grasa saludable (AOVE): 3 a 6 cucharadas diarias, según objetivos

-Las proteínas representan el 15% de las calorías diarias:

√ Un filete de 100g de carne, pescado o pollo, aporta unos 20-25g de proteína. Puedes medir la cantidad de filete que te corresponde en función de la palma de la mano.

√ 2 huevos aportan unos 14g de proteína.

√ Los lácteos como los fermentados, yogur o kéfir, contienen unos 5g por 100g y se pueden tomar a diario. Favorecen el equilibrio del microbioma intestinal.

La Importancia de la hidratación

Una buena hidratación mejora tanto el rendimiento físico como mental. La mejor bebida es el agua. Aunque también se cuentan las infusiones, café, caldos, leche y zumos naturales saludables (sin azúcares añadidos). Mantener un buen nivel de liquidos ayuda a regular la temperatura, el tránsito intestinal y la concentración.

La dieta individualizada

Al confeccionar el menú semanal, es importante extrapolar las recomendaciones alimentarias generales a cada caso individual. Debe adaptarse a las circunstancias de cada persona, contemplando necesidades nutricionales especificas según la etapa de la vida (infancia, adolescencia, menopausia, adultez mayor, etc), el nivel de actividad física, posibles intolerancias o incluso el estado de ánimo.

Una alimentación individualizada no es una dieta genérica, sino una herramienta personalizada que favorece la salud, la prevención y el bienestar integral.

Adaptar los horarios al cronotipo de cada persona

Además del que comer, el cuándo se hace también importa. Adaptar los horarios de comida al cronotipo de cada uno (la tendencia natural a ser más diurno o nocturno) y optar por horarios de comidas más tempranos puede favorecer la regulación hormonal, el metabolismo y la calidad del sueño.

El valor del seguimiento profesional

Puede que te abrume aplicar todas estas pautas por tu cuenta. Pero no estás solo/a: el acompañamiento de un profesional de la nutrición marca una gran diferencia en la salud y la adherencia a largo plazo. Diversos estudios lo respaldan.

Por ejemplo el ensayo   Predimed Plus (España) combinó una dieta mediterránea con acompañamiento profesional. Los resultados fueron claros y mostraron una reducción de riesgo de diabetes tipo 2, una pérdida de peso significativa y reducción del perímetro abdominal, comparando con el grupo control que solo siguió la dieta sin apoyo adicional.

Y no es el único caso: en otros países se ha demostrado que el seguimiento nutricional reduce hospitalizaciones, mejora el control glucémico, favorece la pérdida de peso y mejora el bienestar general.

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Si quieres que te ayudemos a organizar tu alimentación con un menú saludable, adaptado a ti y a tu ritmo de vida, escríbenos. Estaremos encantados de acompañarte en este proceso.