
Ya en el 2017 y después de la Navidad, es inevitable subirse a la báscula para valorar el impacto de los festejos en el peso.
Es probable que estéis pensando en la fácil solución post-navideña: “haré una dieta alta en proteínas (a veces denominada proteinada)…. y perderé peso rápidamente”, sin embargo lo mejor es aplicar el dicho popular “vísteme despacio que tengo prisa” y perder peso a un ritmo adecuado para la salud.




