
Hoy quiero hablaros del interesante taller al que he asistido sobre alimentos probióticos y sus beneficios.
Pero ¿que son los probióticos? Son bacterias vivas beneficiosas que se hayan en distintos tipos de productos alimenticios (alimentos fermentados, suplementos, alimentos funcionales…) y que, ingeridos en las cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud.
El yogur (el alimento probiótico más destacado) se obtienen mediante la fermentación láctica de la leche, exclusivamente con las bacterias Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Hay otras leches fermentadas con bacterias vivas diferentes (Bifidubacterium spp o con Lactobacillus casei) que no son yogur aunque sí tienen efecto probiótico.
Además del yogur o de las leches fermentadas (sin pasteurizar), hay otros alimentos fermentados como el ¨chucrut ¨ o los pepinillos que aportan bacterias vivas con efecto probiótico. Los alimentos vegetales en las condiciones adecuadas, pueden fermentar (fermentación ácido láctico) dando lugar a probióticos.
En el citado taller pude preparar ¨chucrut¨ con cúrcuma y jengibre y comprobar que es fácil de hacer en casa. Tomé nota de que cuando un producto probiótico se pasteuriza, deja de contener bacterias vivas y pierde el efecto probiótico. Además, fue interesante visitar la planta I+D de @danone.es donde pude ver esas maravillosas bacterias beneficiosas del genero Lactobacillus a través del microscopio y saber que estos fermentos se conservan a -190ºC.
Es una buena idea cuidar la microbiota intestinal (los numerosos micoorganismos que viven en el sistema digestivo) ya que realizan funciones de gran importancia. La flora intestinal produce energía y vitaminas para nosotros, ayuda a absorber el calcio y el hierro y nos protege de gérmenes patógenos. Está muy implicada en el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario.
La investigación sobre los efectos beneficiosos de los #probióticos está en pleno desarrollo y sus resultados positivos nos animan a incluir estos alimentos en la dieta diaria. Pero ¡ojo al etiquetado! si el alimento probiótico ha sido pasteurizado, habrá perdido sus bacterias vivas y el efecto probiótico.
Paula SDB

