¿Que le pasa al cerebro de la mujer al llegar la perimenopausia?

El cerebro y la menopausia
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El climaterio o perimenopausia es el tiempo alrededor de la menopausia. Se trata de un momento de cambios hormonales y físicos que puede darse  entre los 40 y 50 años, aunque varía de una mujer a otra. Se caracteriza por una fluctuación irregular en el nivel de los estrógenos (hormonas femeninas), lo que puede conllevar algunos síntomas como las alteraciones del sueño, los sofocos o el aumento de peso.  Comienza entonces la preocupación por los cambios en el cuerpo, a la vez que se modifica el cerebro y nuestra psiquis.

El estradiol  no solo regula la capacidad reproductiva, también promueve las conexiones neuronales. A la vez que modula la síntesis de neurotransmisores como la serotonina o la dopamina, estimula la producción de energía desde las mitocondrias y tiene efectos antiinflamatorios y antioxidantes en el cerebro. Al reducirse la síntesis de estas hormonas, el estado de ánimo puede verse afectado. Nos sentimos diferentes.

La baja concentración y capacidad de atención puede ser una consecuencia de la menopausia

Según algunas investigaciones, se ha visto como hay zonas cerebrales que se pueden alterar de forma reversible. Es el caso de la corteza prefrontal, aquella encargada de la atención, de la planificación y de la toma de decisiones.

Hay estudios(1) que muestran como en la perimenopausia aparece una disminución de la fluidez verbal, de procesamiento, memoria de trabajo y atención. Estos efectos se relacionan con el cambio en los niveles hormonales independiente a la edad.

A la vez la caída de estrógenos y progesterona afecta a los ritmos circadianos y a la arquitectura del sueño. Pueden aparecer problemas para dormir y promover así el riesgo del deterioro cognitivo.

La buena noticia es que estos cambios no tienen por qué ser permanentes. Las funciones cognitivas pueden restablecerse una vez el cerebro ha alcanzado su nuevo equilibrio.

Hay opciones para mejorar los síntomas durante la menopausia

Quiero insistir en que la menopausia no es un castigo biológico sino una transición. Ante este nuevo escenario en la vida de la mujer, cada una puede decidir como transitarlo. Por ejemplo, con la práctica diaria de ejercicio físico especifico, las técnicas de respiración y una mejor alimentación se pueden mejorar algunos síntomas. Hay técnicas especificas para mejorar el sueño.

Los siguientes nutrientes y los alimentos que los contienen, son de gran ayuda para el cerebro durante la perimenopausia:

El omega 3 en el pescado graso. Es necesario tomar al menos dos raciones (150g) semanales de este alimento, por su efecto antiinflamatorio sobre las sinapsis de las neuronas, entre otros beneficios. Incluir en la dieta semanal sardinas, salmón, ventresca de bonito… sumará nutrientes de gran calidad nutricional.

Los fitosestrógenos o isoflavonas presentes en la soja, el tofu, el tempeh y las semillas de lino, imitan el efecto estrogénico en el cerebro. Es interesante incluir estos alimentos en la alimentación semanal.

El magnesio cobra importancia por mejorar el sueño. Al incorporar en cantidad suficiente, en la dieta, las legumbres, los frutos secos como almendras, las espinacas, los alimentos integrales y el cacao puro, se sumará este nutriente a nuestra fisiología.

La vitamian D modula las hormonas sexuales, la inmunidad y el estado de ánimo, tiene un papel destacado en el metabolismo del hueso y por todo ello es protagonista en la citada fase de la vida. Este nutriente está presente en el pescado graso, en la setas y en la yema de huevo. A la vez la obtenemos del sol y de los suplementos.

Las vitaminas B12, B6 y ácido fólico destacan por su efecto reductor sobre la homocisteína* y así sobre el riesgo neurodegenerativo. Estos nutrientes están presentes en huevos, legumbres, integrales y verduras de hoja verde, siendo positivo incluirlos en la dieta diaria.

Los antioxidantes (polifenoles) se hacen más necesarios por neutralizar los radicales libres, cuya producción se multiplica en esta fase de la vida.  Son muy reactivos y pueden aumentar la degeneración neuronal y por tanto hay que neutralizarlos. Los frutos rojos, las frutas y verduras diversas, el té verde, la cúrcuma y  el cacao puro, todos ellos contienen cantidades significativas de polifenoles. Es buena idea incluir estos alimentos en la dieta diaria.

El calcio y la vitamina K2  son prioritarios ya que intervienen en la mejor salud ósea y vascular, ambos aspectos están afectados durante la menopausia.  Estos nutrientes están presentes en lácteos fermentados, en la col rizada, el brócoli y en los huevos.

La Dieta Mediterránea es una buena opción para mejorar la función cerebral durante la menopausia

Al seguir el esquema de la dieta mediterránea, nos aseguramos de incorporar los citados nutrientes beneficiosos para el cerebro. Es una buena alternativa ya que es rica en ácidos omega, en antioxidantes, fitostrógenos, fibra y vitaminas del grupo B.

No es magia, es fisiologia, los alimentos que se escogen a diario pueden ser la diferencia entre arrastrar síntomas o atravesar esta etapa con energía, claridad mental y equilibrio emocional. Porque al vivir la menopausia no se trata solo de hormonas, sino también de decisiones. La alimentación, entre otros hábitos de vida (ejercicio físico…), conlleva decisiones que tomamos a diario.

A su vez, consultar a un profesional de la salud especializado en menopausia puede ser de gran ayuda.

 

(1)Christina a Metcalf et al, Cognitive problems in perimenopause: a Review of recen evidence; Curr Psychiatry Rep 2023, oct

*La homocisteína es un compuesto intermediario que se produce cuando el aminoácido metionina se descompone en el organismo. El metabolismo de la homocisteína es muy importante para mantener la salud cardiovascular y la neurológica. Su acumulación puede causar daños a los tejidos y aumentar el riesgo de enfermedades.

 

Los polifenoles en los alimentos pueden ayudarnos a prevenir los problemas de memoria

Polifenoles
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Hay alimentos que pueden ayudarnos a mejorar el envejecimiento del cerebro. Tal es el caso de los polifenoles.

Algunos nutrientes en los alimentos tienen efectos que podrían verse como algo “mágico” y saludable. Si bien no se trata de magia sino de bioquímica

La evidencia científica de estudios en humanos muestra como los polifenoles en frutas y verduras, en el té, en el cacao… tienen un efecto positivo en la salud cerebral. El tomar suficientes polifenoles en la dieta se asocia con un retraso en el declive de la función cognitiva, una mejora en la memoria y en la función lógica. El té, el café, el cacao, las naranjas, manzanas, las granadas, fresas y cerezas o arándanos, han demostrado proteger el cerebro y su función cognitiva. Estos beneficios se observan en las personas que consumen dichos alimentos frecuentemente, sobre todo a partir de una edad. Destaca que los beneficios se comprueban a su vez en las personas de menor nivel socioeconómico y académico. Por tanto podría tratarse de un efecto producido específicamente por la alimentación.

Iris, una cobaya muy peculiar

Os quiero contar una experiencia personal interesante que  podría ilustrar, de forma divertida, los posibles beneficios de las citadas moléculas. Tuve una cobaya, Iris, estos animales suelen vivir una media de 5  años. A mí me gustaba activar su energía  y hacerle jugar. Y así, al tomar mi taza de té blanco, le solía dar unas gotitas en el agua. Probablemente por el efecto de la cafeína contenida y tras beber el agua, se ponía a jugar más de lo habitual. Llama la atención la longevidad que alcanzó, ya que vivió prácticamente 10 años, bastante por encima de la media.

El té blanco contiene una alta cantidad de flavonoides (antioxidantes) tal como la epicatequina, un tipo de polifenol. No se puede establecer la asociación entre la longevidad de mi cobaya y su ingesta de té blanco. Si bien la realidad es que tuvo una vida longeva y tomaba té blanco. Ella era una cobaya de lo más peculiar.

Los estudios con suplementos de polifenoles

Un reciente estudio realizado por los investigadores de “Harvard Medical School” y publicado en la revista Neurology en 2021, realizó el seguimiento de 77000 adultos de mediana edad. Se comprobó que aquellas personas que tomaban mayor cantidad de flavonoides (en arándanos, manzanas, naranjas, pomelo, pimientos, apio…), tenían un 19% menos de riesgo de padecer problemas de memoria o con la capacidad lógica. Aunque se trata de un estudio observacional, sus resultados se alinean con otros.

Comer chocolate negro de alto contenido en cacao y en cantidad suficiente, podría beneficiarnos

Estudios recientes que medían los beneficios del extracto de cacao (conteniendo epicatequina), mostraron como la memoria y la función ejecutiva se veían beneficiadas tras la ingesta de entre 500-700 mg/día de flavonoides. Otro estudio reciente  publicado en “The American Journal of Clinical Nutrition”, con más de 3500 adultos estudiados durante 3 años, confirmó los beneficios por la ingesta de un suplemento con 500 mg/diario de flavonoides del cacao. En este último caso se comprobó com0 aquellas personas que tomaban una dieta baja en flavonoides, al tomar el citado suplemento mejoró la memoria hasta en un 10%.

Los polifenoles en los alimentos

Las personas que disfrutamos moderadamente del chocolate negro con alto porcentaje de cacao, obtendremos los beneficios de sus polifenoles. Otra opción es añadir cacao a los batidos de frutas y verduras matinales, se activaría así nuestro cerebro.

Una taza grande de té (sin leche* o con leche vegetal), 6 onzas de chocolate negro o 2 raciones de frutos rojos y de manzanas, aportan 500 mg de flavonoides. La dieta puede ser una buena fuente de estos nutrientes, sin necesidad de tomar un suplemento. Solo hay que estar atentos a las cantidades que tomamos a diario.

Sin embargo y en ausencia de estos alimentos en la dieta, sería conveniente optar por un suplemento para promover un mejor envejecimiento del cerebro y la buena memoria.

La ciencia es al herramienta para comprobar los beneficios de una sustancia

Se va identificando los nutrientes que pueden ayudar al cerebro a envejecer mejor según la evidencia científica. Incluso se ha visto como un suplemento con dichos nutrientes, pudiera ser de gran ayuda.

Siempre contaremos con el buen hábito de mi cobaya Iris -tomar un té blanco (verde o negro) al día.

*La leche inhibe la absorción de los antioxidantes